Las presiones del sector empujan a Sanidad a ampliar la oferta de negocio durante la próxima negociación.
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J. L. GARCÍA VALENCIA Continúan los contactos
privados entre la Generalitat y los operadores sanitarios llamados a hacerse
con la gestión de los servicios de los
hospitales valencianos que el Consell quiere privatizar. Y después
de que la totalidad de empresas haya trasladado al titular de Sanidad, Luis
Rosado, que, hoy por hoy, no ven claro dónde van a hacer negocio con las bases
que plantea la administración, el Consell parece dispuesto a ceder a las
exigencias del sector y privatizar más áreas sanitarias.
Cabe recordar que, según la información
oficial, la idea es agrupar para un solo gestor todos los servicios logísticos
(limpieza, mantenimiento, seguridad, cocina, material sanitario...) y también
algunas áreas propiamente asistenciales ya externalizadas (oxigenoterapia,
resonancias, prótesis...), junto a alguna novedad, como la prescripción de los
medicamentos.
Con todo, es poca cosa para el sector, que
ha pasado del entusiasmo inicial a trasladar sus dudas acerca del modelo, sobre
todo teniendo en cuenta que deben pagar un canon anual de 180 millones. No ven
la rentabilidad de entrar en el negocio. Y es que el mayor margen de beneficio
está en la atención sanitaria —especialmente en la gestión del personal— no en
la lavandería.