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domingo, 1 de marzo de 2015

¡¡CAMBIO DE PARADIGMA O MUERTE DEL SISTEMA!!.... ¿¿QUÉ QUEREMOS LOS PROFESIONALES??

CAMBIO DE PARADIGMA...., NO ACEPTARLO ES HACER EL SISTEMA INSOSTENIBLE 
(PASO ANTERIOR A SU PRIVATIZACIÓN)

Nuevo concepto de hospital, nuevo modelo de cuidados

Fecha de publicación: 30/04/2014
Autor: J. C. MELLADO

El envejecimiento poblacional, la pérdida de autonomía y el nuevo padrón epidemiológico dominado por la pluripatología y la cronicidad exige una serie de profundos cambios en la estructura de los hospitales, como centros de cuidados centralizados o como las formas de trabajo y organización del personal.

Este proceso de cambio debe estar basado en una adecuación del modelo asistencial, que implique no sólo la adaptación de los servicios, recursos y procesos sino el desarrollo de estructuras organizativas adecuadas para atender eficientemente las nuevas necesidades de los pacientes y de los profesionales.


¿Qué aspectos clave hay que tener en cuenta para la adecuación del modelo asistencial?

El proceso de adecuación o redefinición del modelo de cuidados debe estar basado en 3 elementos fundamentales:






¿Existen iniciativas específicas para la redefinición del modelo de cuidados?

Sí. De hecho, uno de los últimos estudios realizados por la Future Hospital Commission para el Royal College of Physicians [1] hace referencia, entre otros aspectos, a cómo rediseñar el modelo de cuidados para pacientes médicos y cuáles son las nuevas estructuras de coordinación necesarias para su óptima implantación.

En ese sentido, se establece que las necesidades de cuidados, tratamientos y servicios de soporte deben ser cubiertas con servicios diseñados y adaptados a las necesidades de los diferentes tipos de pacientes, asegurando la colaboración entre profesionales y garantizando su trabajo conjunto para obtener metas comunes.

Para ello es necesario tener en cuenta una serie de principios:


1. El paciente debe ser “realmente” el centro del sistema, lo que se traduce en que:
  • Debe tener un acceso efectivo y oportuno a la atención, incluyendo citas, pruebas, tratamientos y salida del hospital.
  • Debe evitarse que los pacientes se tengan que desplazar entre las diferentes unidades o dispositivos, a menos que sea imprescindible para su atención clínica. Son los equipos médicos los que deben ampliar su área física de actuación, debiendo trabajar en todo el hospital e incluso fuera de este (atención primaria, atención domiciliaria, etc.).
  • Cuando un paciente tiene que ser atendido por un nuevo equipo o en un nuevo entorno, la transferencia de información debe ser rigurosa y debe estar basada en los registros electrónicos realizados sobre las necesidades clínicas y de atención.
  • La “experiencia” del paciente debe ser tan valorada como la eficacia clínica, por lo que es necesario poner en marcha mecanismos de medición que permitan realizar una valoración objetiva sobre dicha experiencia.

2. Establecer una responsabilidad colectiva en los cuidados de los pacientes, mediante:
  • La definición de nuevas formas de trabajo en todo el hospital y entre este y la comunidad, apoyadas en acuerdos globales de gestión que impliquen la alineación de los incentivos financieros, tanto internos como externos.
  • La coordinación experta e integral de las necesidades de los pacientes por un “gestor de casos”, responsable de la calidad de la atención prestada a cada paciente.
  • La organización conjunta y la integración de los servicios de atención sanitaria y social, mediante el establecimiento de relaciones efectivas entre profesionales y equipos de ambos ámbitos, que favorezcan una rápida salida del hospital, siempre que las necesidades clínicas del paciente lo permitan.
  • La colaboración y comunicación real y efectiva entre profesionales.
  • La implantación de nuevos mecanismos de medición del rendimiento de los profesionales, más allá de la actividad realizada en el propio hospital.

3. Prestar una atención médica segura y eficiente:
  • Definiendo y cumpliendo unos estándares mínimos de calidad.
  • Garantizando una alta calidad de atención de forma permanente, en base a un plan de atención y a una cobertura de 24 horas durante los 7 días de la semana.
  • Asegurando la estabilidad de los equipos médicos.

4. Implicar al paciente en la prevención, la recuperación, la toma de decisiones compartida y la autogestión.



Además, para la implantación de los nuevos modelos asistenciales, es preciso desarrollar estructuras organizativas que fomenten la coordinación de los cuidados de los pacientes. A título meramente ilustrativo, podemos mencionar:
  • División médica. Es la unidad responsable de los servicios médicos especializados del hospital (servicio de urgencias, camas de agudos y de cuidados intensivos), que trabajará en estrecha colaboración con los servicios de atención primaria y de atención social.
  • Hub de cuidados agudos. Reunirá a las áreas clínicas que se focalicen en la evaluación inicial y la estabilización de los enfermos médicos agudos (UCI, urgencias, unidad de corta estancia médica, etc.). Esta estructura se centrará en pacientes propensos a permanecer en el hospital durante menos de 48 horas y en pacientes con necesidades de mayor atención, alta dependencia o necesidades de cuidados intensivos.
  • Centro de coordinación clínica. Es el centro de mando operativo encargado de:
    • Facilitar la información clínica necesaria para la atención de los pacientes.
    • Coordinar el personal y los servicios (tanto del hospital como de atención primaria) para que puedan ser prestados.

A más largo plazo, la información facilitada podría incluir no sólo la atención primaria y especializada sino también la salud mental y la asistencia social, que debe ser recopilada en una única historia clínica electrónica.

En resumen, el cambio del modelo de hospital hacia otro que tenga en cuenta el nuevo contexto, precisa de realizar ajustes substanciales en el modelo de cuidados y en las estructuras de coordinación y gestión.  Algunos hospitales ya han iniciado este proceso… ¿estamos preparados para hacerlo extensivo al resto del sistema?




Referencias

[1] Future Hospital Commission. Future Hospital: Caring for medical patients.
2013.

Antares Consulting. Repensando el hospital: Motores de cambio y respuestas innovadoras. 2012.

Madrid Network. El hospital del futuro: las ideas de los expertos. 2011.

martes, 1 de julio de 2014

¿POR QUE VARÍA LA EFICIENCIA DE LOS SISTEMAS SANITARIOS?

MAS ATENCIÓN PRIMARIA
MAS ENFERMERÍA HOSPITALARIA,
 CLAVES DE LA EFICIENCIA DEL SISTEMA


Autor: E. CARRILLO
La actual crisis de financiación ha puesto de manifiesto un problema subyacente en el sistema sanitario en todos los países: la necesidad de mejorar la eficiencia para hacer sostenible un sistema que tiende a crecer sistemáticamente por encima del crecimiento del PIB.
Nos sorprende la relativa simplicidad de abordaje de un tema tan complejo en el análisis realizado por CIHIS (la central de datos sanitarios canadiense). Los autores consideran:
  • Como resultado, la mortalidad evitable mediante la intervención del sistema sanitario.
  • Como factores de ajuste, tres componentes:
1.- Factores de contexto no influenciables por el sistema sanitario, donde incluyen factores como la proporción de inmigrantes, de población aborigen, de estudios postsecundarios, o las desigualdades en renta o de acceso al sistema sanitario o la estructura edad-sexo de la población.

2.- Factores clínicos como la proporción de fumadores, de personas que no hacen ejercicio, de condiciones crónicas múltiples, etc.

3.- Factores operacionales donde se incluyen aspectos derivados de la gestión del sistema, como el desarrollo de la atención primaria (% de médicos generales sobre el total), la estancia media derivada del desarrollo de alternativas a la hospitalización, o la proporción de pacientes tratados en hospitales de referencia.

A ello se añaden los costes del sistema en cada región de Canadá para analizar cómo influyen las variables consideradas en la eficiencia del sistema para obtener resultados de disminución de la mortalidad evitable.

Con este planteamiento, relativamente sencillo, utilizan un análisis multivariante DEA (Data Envolvement Analysis) para encontrar que los factores analizados explican el 50% de la varianza en resultados.

La descomposición por tipo de factores es interesante:




Como vemos, los factores operacionales (es decir la estructura y gestión del sistema de salud) explican una proporción de la variabilidad en eficiencia casi tan importante como los factores clínicos de estado de salud y hábitos, mientras que los factores sociodemográficos de contexto presentan un grado de explicación de alrededor de la mitad que estos.

En el fondo, están demostrando que aunque el estado de salud de la población viene determinado más por factores externos y clínicos, la eficiencia en conseguir resultados que mejoran dicho estado está fuertemente determinada (al menos en cerca de una cuarta parte) por cómo se organiza y gestiona el sistema de salud.

Entrando en temas específicos,
consideran que la inversión en atención primaria es uno de los factores que más determinan la eficiencia del sistema. En el análisis de los indicadores hospitalarios encuentran de mayor impacto la menor estancia media condicionada por niveles alternativos de cuidados (lo que implica la transferencia de pacientes, sobre todo personas mayores con patologías crónicas). También sugieren en su análisis que el mayor número de horas de enfermería por caso ponderado en los hospitales se relaciona positivamente con la eficiencia. Este resultado implica que mayores dotaciones de enfermería hospitalaria contribuyen a la eficiencia del sistema.

En base al análisis, consideran que las regiones podrían reducir la mortalidad entre un 18 % y un 35 % (12.600 a 24.500 muertes anuales) si operasen al máximo de eficiencia. 

Los propios autores señalan la principal limitación de su análisis: el DEA no garantiza que las variables seleccionadas sean las adecuadas. Pero aun así, resulta muy interesante ver cómo influyen las variables seleccionadas (por ejemplo el % de médicos generales sobre el total daría para una artículo). 

Y no podemos evitar imaginar que este tipo de estudio reproducido en un país como España, con unas diferencias de gasto sanitario por habitante de más del 50% entre comunidades autónomas, podría arrojar mucha luz sobre hasta qué punto estas diferencias contribuyen a producir mejores resultados en salud.



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Referencia (publicación original)

CIHI. Health system efficiency in Canada: Why does efficiency vary among regions?. April 2014. [acceso: 30-6-2014]. Disponible en: http://www.cihi.ca/cihi-ext-portal/pdf/internet/hse_short_aib_10apr14_en

jueves, 14 de noviembre de 2013